jueves, 26 de noviembre de 2009

. EcuaciÓn .


"Amar equivale a sufrir. Para evitar el sufrimiento, hay que huir del amor. Pero entonces, se sufre por no amar. Así que, amar equivale a sufrir; no amar equivale a sufrir; y sufrir equivale a sufrir. Ser feliz es amar. Entonces, ser feliz es sufrir. Sin embargo, sufrir le hace a uno infeliz.. Por lo tanto, para ser feliz, uno debe amar o amar al sufrimiento o sufrir por sentir demasiada felicidad"

Woody Allen.

Entonces el amor, es como una ecuación. A la que restando un sentimiento y sumándole otro, se llega a un resultado. Pero, ese es el resultado que uno espera?

"Amar equivale a sufrir. Para evitar el sufrimiento, hay que huir del amor… “

Está esto bien? O la lógica no está funcionando? Asi tiene que ser? Por qué?

Se supone que el AMOR es maravilloso, alegre… sentir amor por alguien es lindo. Nos hace bien, nos revitaliza, nos pone mas “cursis”. Nos cambia el humor, vemos todo de otra manera. Sentimos felicidad…

Cuando amamos nos elevamos; despegamos los pies de la tierra y nos sumergimos en otro mundo más placentero, mas feliz; sentimos esas mariposas tan famosas en la panza; queremos compartir todo el tiempo con esa persona.

Esa es la parte linda del amor.

Pero entonces, por qué el amar equivale al sufrir?

Como casi todas las cosas, tiene su otra parte. La opuesta, la no tan linda… La del Amor NO correspondido.

Y ahí es donde sentimos que el amar es sufrir.

Es esa sensación de impotencia, de no poder hacer nada. Porque es así; por más que ames mucho a alguien, si del otro lado no es correspondido no se PUEDE hacer nada!

El amor se siente, se fortalece, se renueva pero nunca se impone ni se inventa. Es tan puro y verdadero como el DOLOR.

Uno puede fingir amar a alguien, puede esforzarse por amar a alguien. Pero si no se siente de verdad, no perdura. Al igual que los dolores; uno los puede inventar pero tarde o temprano se da cuenta que no existen!

Y cuando ese amor no correspondido aparece, sufrimos, y lloramos y prometemos no enamorarnos más, no volver a amar; nos escondemos, desconfiamos, no nos entregamos al sentir. No disfrutamos del momento.

Huimos del amor. Corremos despavoridos por miedo a que todos los amores sean no correspondidos. Por miedo a sufrir otra desilusión, otro rechazo. Creemos que no somos capaces de soportar otra frustración. Y nos convencemos de que solos estamos mejor. Que no hace falta amar a alguien o enamorarse de alguien para ser feliz.

Pero el NO sentir nada es peor que el sentir y que no funcione o que se termine. El ser humano está acostumbrado a sentir, ya sea amor, dolor, angustia, etc. A sentir sus propias emociones. Entonces, una persona que no siente, no es humana.

“ Por lo tanto, para ser feliz, uno debe amar o amar al sufrimiento o sufrir por sentir demasiada felicidad"