Libertad. Creo
que es una de las palabras que más asusta. Raro, ¿no? Porque desde los comienzos
de la historia, cuando no la tenían, la perseguían y luchaban para conseguirla.
Y hoy, muchos siglos después, cuando la mayoría creemos ser libres (y de hecho,
por momentos sí sentimos serlo) no nos lo permitimos.
El miedo, por ejemplo, hace que nos
alejemos de la libertad. No se puede ser libre y vivir con miedo porque,
justamente, estamos yendo en contra.
¿Cómo
puede uno amar en libertad si siente miedo?
Libertad
se define, o vincula, a la facultad o derecho de las personas para elegir de
manera responsable su propia forma de actuar dentro de una sociedad. Ahora
bien, “elegir responsable-mente” no suele ser algo fácil de definir, ya que la
responsabilidad no siempre se percibe igual para todos.
El miedo
es una alteración
del ánimo que produce angustia ante un peligro o un eventual perjuicio, ya sea
producto de la imaginación o propio de la realidad. Él nos hace actuar desde un
lugar totalmente distinto al que, se supone, nos hace mover la libertad; con
miedo no nos atrevemos a amar, a compartir, a disfrutar. Nos alejamos de la objetividad
y creamos una realidad paralela, donde nos adentramos y nos cerramos: no
queremos permitir que alguien entre en ese espacio. ¿Por qué? Por miedo a
entregarnos y a que nos lastimen, a que nos hagan sufrir; entonces, cualquier gesto
de amor que reconozcamos lo alejamos, no vaya a ser cosa que nos llegue al
corazón y después nos lo “rompan”.
Y si, lamentablemente, eso también nos puede
pasar. Pues como todo, la vida tiene una parte positiva y otra negativa; el
famoso Yin- Yan. Pero el miedo nos guía hacia el lado oscuro, negativo.
Mientras que la libertad, en cambio, genera otra energía, más clara y
optimista. Nos lleva hacia un camino positivo.
A todos nos gusta (aunque no lo percibamos)
decidir por nosotros mismos; todos deseamos poder elegir, pero a veces no nos
damos cuenta que aún pudiendo disfrutar de esta facultad tan preciada no la
aprovechamos.
Para mí, libertad es mucho más que una
definición; es una filosofía de vida. Vivir
en libertad es algo alucinante porque no
sólo eliges cada cosa que quieres hacer, decidir, expresar, sino que también
supone actuar sintiendo.
“Y sentir es el verbo más sublime para
quienes vivimos en libertad”





