martes, 1 de marzo de 2016

Oíd, mortales!, el grito sagrado: ¡libertad!, ¡libertad!, ¡libertad!

Libertad. Creo que es una de las palabras que más asusta. Raro, ¿no? Porque desde los comienzos de la historia, cuando no la tenían, la perseguían y luchaban para conseguirla. Y hoy, muchos siglos después, cuando la mayoría creemos ser libres (y de hecho, por momentos sí sentimos serlo) no nos lo permitimos.

El miedo, por ejemplo, hace que nos alejemos de la libertad. No se puede ser libre y vivir con miedo porque, justamente, estamos yendo en contra.
¿Cómo puede uno amar en libertad si siente miedo?

Libertad se define, o vincula, a la facultad o derecho de las personas para elegir de manera responsable su propia forma de actuar dentro de una sociedad. Ahora bien, “elegir responsable-mente” no suele ser algo fácil de definir, ya que la responsabilidad no siempre se percibe igual para todos.
El miedo es una alteración del ánimo que produce angustia ante un peligro o un eventual perjuicio, ya sea producto de la imaginación o propio de la realidad. Él nos hace actuar desde un lugar totalmente distinto al que, se supone, nos hace mover la libertad; con miedo no nos atrevemos a amar, a compartir, a disfrutar. Nos alejamos de la objetividad y creamos una realidad paralela, donde nos adentramos y nos cerramos: no queremos permitir que alguien entre en ese espacio. ¿Por qué? Por miedo a entregarnos y a que nos lastimen, a que nos hagan sufrir; entonces, cualquier gesto de amor que reconozcamos lo alejamos, no vaya a ser cosa que nos llegue al corazón y después nos lo “rompan”.

Y si, lamentablemente, eso también nos puede pasar. Pues como todo, la vida tiene una parte positiva y otra negativa; el famoso Yin- Yan. Pero el miedo nos guía hacia el lado oscuro, negativo. Mientras que la libertad, en cambio, genera otra energía, más clara y optimista. Nos lleva hacia un camino positivo.
A todos nos gusta (aunque no lo percibamos) decidir por nosotros mismos; todos deseamos poder elegir, pero a veces no nos damos cuenta que aún pudiendo disfrutar de esta facultad tan preciada no la aprovechamos.

Para mí, libertad es mucho más que una definición; es una filosofía de vida. Vivir en libertad es algo alucinante  porque no sólo eliges cada cosa que quieres hacer, decidir, expresar, sino que también supone actuar sintiendo.

“Y sentir es el verbo más sublime para quienes vivimos en libertad”

sábado, 23 de agosto de 2014

- Dicen que viajandO...

Muchas cOsas pasan pOr la cabeza antes de emprender un viaje. Y nO hablO de un viaje de vacaciOnes, sinO un viaje sin fecha de retOrnO.
TOdo parte del “pOr qué” te vas a otrO lugar. DependiendO de ese mOtivO, las razOnes y lOs pensamientOs serán distintOs en cada casO.
En el míO, el pOr qué me fui, nO es muy clarO. Tenía una vida maravillOsamente feliz y cómOda en el lugar dOnde vivía. Una casa prOpia, un trabajO, que si bien nO era el mejOr de tOdOs tampOco era el peOr, amigOs pOr dOquier y la suerte de pOder hacer lO que me gusta; actuar y cantar. PerO aún así, algO me mOvía pOr dentrO y me decía que esa nO era la vida que yO quería vivir. No, en ese mOmentO, en este momentO…
Desde el mOmento en que empecé a planear el viaje, hasta el día de hOy, que llevO casi tres meses viviendO en otrO país, las sensaciOnes y lOs pensamientOs, fuerOn miles.
Arranqué muy entusiasmada y segura de lO que planeaba hacer. AhOrré, investigué, me puse en cOntactO cOn gente que estaba acá. Empecé a imaginar cómO sería vivir allí, que hOy es aquí.
HubO mOmentos también en lOs que dudé, que pensé en echar tOdo para atrás. CreyendO que quizás nO era el mOmento.

LuegO vOlví a entusiasmarme, contacté gente, busqué trabajO a la distancia, averigüé sitiOs para estudiar; Y pOr últimO, cuandO ya se acercaba la fecha, empecé a despOjarme de muchas cOsas, como si la despedida nO fuera sÓlo cOn mis seres queridOs sinO también cOn mis Objetos queridOs. Una especie de empezar, cOmpletamente, de cerO!
.

lunes, 10 de marzo de 2014

- SientO, luegO existO!


PENSAMIENTO: es la actividad y creación de la mente; dícese de todo aquello que es traído a existencia mediante la actividad del intelecto.
SENTIMIENTO: se refiere a tanto a un estado de ánimo como a una emoción conceptualizada que determina el estado de ánimo.

Mucha gente confunde el “pensar” con el “sentir” y sin embargo son 2 cosas muy diferentes. Ya que en una (pensamiento) interviene la razón mientras que en la otra (sentimiento) actúa el corazón y las emociones.
Es imposible controlar un sentimiento, porque cuando el corazón se manifiesta no hay vuelta que darle. Cuando amas, odias, lloras, reís, etc. estás sintiendo y generalmente no elegís, sólo lo haces! No hay manera de manejar los sentimientos.

Ahora cuando pansas, podes controlar todo, porque ahí interviene la mente.
Por mente entendemos a “un conjunto de procesos y actividades que se desarrollan en la psiquis de manera consciente e inconsciente y que, en su mayoría, son de carácter cognitivo. Se trata de una facultad del cerebro que permite al ser humano recopilar información analizarla y extraer conclusiones.

En mi caso particular soy de esas personas que siempre le dan más importancia a los sentimientos que a los pensamientos, aunque debo confesar que lucho grandes batallas internas para poder ser un poquito más “racional que sentimental”. Pero la mayoría de las veces no lo logro. Nose si es por la astrología y las demás características que me forman o qué, pero podría decir que soy una “sentimental sin remedio”.

En general no es malo ser una sentimental porque tengo la capacidad de sentir, de expresar y de poder trasmitir los sentimientos, pero a veces se pone difícil cuando sabemos que esos sentimientos no nos llevan x buen destino.
Es ahí donde radica mi problema actual. Siento algo que se, con certeza, que no me conviene, que no me lleva a buen puerto. Sin embargo lo siento tanto y tan fuerte que la mayoría del tiempo pienso en eso.

Es ahí donde interviene la mente, el pensamiento y debo decir que es también la realidad la que me muestra con hechos que ese sentimiento no me conviene.


¿Cómo escuchar a la cabeza en vez de al corazón?

martes, 28 de enero de 2014

¿Tengo miedO?


Tengo miedo de que todo lo que sueño no se cumpla, y de que esta ilusión que me mantiene arriba, se desmorone en cuestión de segundos!
 
Los cambios nunca me resultaron del todo cómodos! Si bien está buenísimo cambiar, siempre que sea para bien claro, al principio me hacen sentir una sensación rara, creo que me asustan!

Hoy faltan alrededor de 4 meses para emprender mi viaje, un GRAN cambio. Cambia la gente con la que te relacionás, cambia la rutina, cambia el hogar y los afectos, si bien los llevamos en el corazón, aparecen amores y cariños nuevos, que hacen que uno se sienta más contenido o más querido estando lejos!

Recién ahora empiezo a comprender que en poco tiempo, todo será distinto, y si bien estoy convencida y con muchas ganas de que suceda, también caigo en la cuenta de que en poco tiempo mi realidad será otra, y en que dentro de esa nueva realidad muchas cosas van a cambiar, y claro …. Me asusta!

Pero el miedo paraliza, y la única manera de vencerlo es AVANZANDO.
Hoy avanzo más que nunca, por lo tanto le hago frente al miedo, que  por más allá que sea “lógico” (porque cada cambio trae un poquito de miedo) es paralizador y oscuro.



En fin, tengo miedo si, pero tengo más certezas que dudas y eso es lo que me motiva a seguir AVANZANDO!

lunes, 13 de enero de 2014

... ResurgiendO, cOmO el Fénix!

Y así como de las cenizas resurge el Fénix, después un largo tiempO, "desdeadentrO" vuelve a las pistas.
No es casualidad que en estos 3 años en que no escribí, mi vida haya hecho un giro d
360°. Esos giros de los que cuando te acomodas, te das cuenta que viviste al revés!


Para no hacer de este escrito una larga y detallada lista de momentos, sensaciones y sentimientos antiguos, y volver al pasado, me reservo sólo a contar la razón por la cuál mi vida giró por completo. 
"poner la energía en lo que realmente me gusta"... esa fue la única razón!

A veces uno escucha esa frase y la pasa por alto totalmente, o quizás peor, creemos que es una pavada, que sólo eso no alcanza. Y sabes qué? es cierto, sólo con eso no alcanza; pero es el motor para iniciar ese proceso. Sin esa razón, se hace difícil.

En mi caso particular, me llevó 3 años ... pero siento que fueron los 3 años que más aprendí sobre mí, sobre lo que me gusta, sobre lo que me llena el alma, sobre lo que me hace FELIZ!
Escucharse, mirarse, respetarse a sí mismo es fundamental para poder conectar con el espíritu, con el alma y así sentirte plena, completa.

Hoy, después de tanto, vuelvo con más ganas que antes de expresarme, de compartir y de crear! 
Y así será!


sábado, 24 de septiembre de 2011

- Se me apagÓ la Luz -


Nose cuánto tiempo hace que no me sentía así. Si tuviera que describir este momento, no tengo muchas palabras exactas para hacerlo. Pero si, puedo describir una sensación de angustia constante, penetrante. Al borde del llanto todo el tiempo.
Qué pasó? O qué ME pasó? Que fue lo que hizo que llegue a estar así? Cómo fue que de sentirme feliz y contenta, hoy me siento triste; infeliz, vacía? No hay motivaciones que me guíen ni metas que pueda vislumbrar como para salir de este momento, que hoy lo llamo “Infelicidad”.

Es sorprendente, quizás, que una mujer de 24 años, con una familia hermosa, amigos y amigas de oro, y con la cantidad de cosas buenas que tengo (xq no soy una desagradecida, se que tengo muchas cosas buenas) se sienta así. Con tan corta edad y con tan “poca” cantidad de problemas que tendría que tener, hoy me sienta así.
Mi gente, la gente que me quiere, me dice y me repite la suerte que tengo de tener tal o cual cosa. La suerte que tengo de estar sana, de tener un techo propio, un laburo que me permita mantenerme, y así puedo seguir enumerando bastantes cosas más. Y si, tengo suerte!!
Pero cómo hago, para a pesar de todo eso, HOY sentirme bien?

Nose cómo salir de esto. No se me ocurre algo, una posibilidad, de cambiar este momento.

Un amor que hay q olvidar, enterrar! Un hogar que tengo que hacer “mi hogar”. Una carrera que me gusta, pero no me llena. Otra carrera por empezar, que me asusta mucho. Personas que hacen mal que hay que soltar y personas que hacen bien que hay que dejar entrar! Una familia, que siempre está pero a la cuál a veces me cuesta llegar. Un padre que me da todo, al q nunca quisiera defraudar y una madre que, sin saber bien como hacerlo, me acompaña.
Y se viene a la mente una frase de Pappo, muy adecuada para este momento : “sOn muchos pensamientOs para una sola cosa”.

Agobiada, desorientada, asustada y triste es como me siento! Hay remedio para este dolor?
Cómo se sale de un momento así?

Y me pinto, me visto con la ropa que mejor me queda. Salgo a la calle diciéndole al mundo “acá estoy yo”. Conozco gente y me esfuerzo por demostrar que estoy bien. Me esfuerzo por demostrarme a MÍ que estoy bien pero x dentro estoy gris, sin vida, triste, apagada!

Siento que se me apagó la luz interior. Esa que siempre estuvo brillando y que a pesar de muchas situaciones, siempre destelló un poquito! Hoy no, hoy siento que me abandonó! Me marchité como una planta sin sol y me pregunto si pasará algo o saldrá un sol tan fuerte como para hacerme revivir!??

sábado, 15 de mayo de 2010

- Hable ahora o calle para siempre -



-->
Por qué será que uno no dice todo lo que siente? O no siente todo lo que dice?
A quién protegemos realmente cuando “callamos” ciertas verdades?
Estamos protegiendo al otro para que no sufra o nos estamos protegiendo a nosotros mismos de situaciones o reacciones que no queremos enfrentar?

Muchas veces decimos: “no le voy a decir la verdad porque no quiero lastimarlo/a; prefiero mentirle así no sufre.”
En realidad en ese momento estamos privando a la otra persona de conocer la verdad. Una realidad que le pertenece, porque forma parte de ella.
Mi psicóloga (gran maestra) me dijo una vez frente a una situación: “si no le decís la verdad es porque crees que el otro no es lo suficientemente fuerte para bancarse la realidad, y así estas poniendo a la otra persona en un lugar poco digno.”

Me quedó sonando demasiado esa frase. Y ahí analicé:
Uno a veces quiere proteger al otro, cuidarlo, no lastimarlo y toma decisiones (egoístas quizás) que cree que son lo mejor para la otra persona. Pero en realidad, muchas veces, eso que nosotros no decimos es lo que el otro necesita escuchar, por más doloroso o fuerte que sea.
La verdad, a veces, duele, lastima. Puede gustarnos o no. Podemos aceptarla o rechazarla, compartirla o negarla, pero no oírla nos haría necios, ignorantes, irrealistas.
Cuando alguien nos dice la verdad, por más triste que sea, hay que ver el vaso medio lleno y pensar que para el otro significamos algo, somos DIGNOS de merecer la verdad y tenemos capacidad para enfrentarla.

Entonces, volviendo un poco al principio
Cuando callamos verdades no siempre protegemos al otro, sino que lo ponemos en un lugar inferior y vulnerable…
Muchas veces no decimos lo que pensamos o sentimos por miedo, por vergüenza.
Es uno mismo el que no sabe como enfrentar esa realidad de la que se tiene que hacer cargo. Que la tiene delante de sus ojos, pero no en sus manos, no puede manejarla, expresarla.

Callarse, mentir, ocultar no siempre es una manera de proteger sino una manera de lastimar más ….