lunes, 10 de marzo de 2014

- SientO, luegO existO!


PENSAMIENTO: es la actividad y creación de la mente; dícese de todo aquello que es traído a existencia mediante la actividad del intelecto.
SENTIMIENTO: se refiere a tanto a un estado de ánimo como a una emoción conceptualizada que determina el estado de ánimo.

Mucha gente confunde el “pensar” con el “sentir” y sin embargo son 2 cosas muy diferentes. Ya que en una (pensamiento) interviene la razón mientras que en la otra (sentimiento) actúa el corazón y las emociones.
Es imposible controlar un sentimiento, porque cuando el corazón se manifiesta no hay vuelta que darle. Cuando amas, odias, lloras, reís, etc. estás sintiendo y generalmente no elegís, sólo lo haces! No hay manera de manejar los sentimientos.

Ahora cuando pansas, podes controlar todo, porque ahí interviene la mente.
Por mente entendemos a “un conjunto de procesos y actividades que se desarrollan en la psiquis de manera consciente e inconsciente y que, en su mayoría, son de carácter cognitivo. Se trata de una facultad del cerebro que permite al ser humano recopilar información analizarla y extraer conclusiones.

En mi caso particular soy de esas personas que siempre le dan más importancia a los sentimientos que a los pensamientos, aunque debo confesar que lucho grandes batallas internas para poder ser un poquito más “racional que sentimental”. Pero la mayoría de las veces no lo logro. Nose si es por la astrología y las demás características que me forman o qué, pero podría decir que soy una “sentimental sin remedio”.

En general no es malo ser una sentimental porque tengo la capacidad de sentir, de expresar y de poder trasmitir los sentimientos, pero a veces se pone difícil cuando sabemos que esos sentimientos no nos llevan x buen destino.
Es ahí donde radica mi problema actual. Siento algo que se, con certeza, que no me conviene, que no me lleva a buen puerto. Sin embargo lo siento tanto y tan fuerte que la mayoría del tiempo pienso en eso.

Es ahí donde interviene la mente, el pensamiento y debo decir que es también la realidad la que me muestra con hechos que ese sentimiento no me conviene.


¿Cómo escuchar a la cabeza en vez de al corazón?

No hay comentarios: